Importancia de la escucha activa

La escucha activa consiste básicamente en demostrarle al hablando que se le ha entendido, comprendido.

Cuando no hay una escucha activa a menudo se comienzan a presentar problemas de comunicación y esto pasa tanto en las reuniones con los clientes como en las reuniones con el equipo de trabajo. Lo más importante es escuchar, empatizar con emociones y situaciones y luego, poder presentar dudas o cuestionamientos en caso de que sea necesario, para así lograr aclarar todos los panoramas y poder llegar a un punto de fluidez entre ambas partes.

Un mal manejo de comunicación señala una poca capacidad de ajustar el mensaje que se quiere transmitir y a futuro esto puede representar graves problemas a la hora de delegar el trabajo, negociar, presentar ideas e inspirar a tu equipo.

Para mejorar estas situaciones, dejo unos tips que considero son buenísimos y fáciles de aplicar:

• Prestar atención, hacer contacto visual y asentir con la cabeza que sí estás entendiendo.
• Poner detalle en el lenguaje corporal de la persona que está hablando y los tipos de palabra que utiliza.
• Pensar antes de dar una respuesta, a veces damos respuestas automáticas sin darnos la oportunidad de entender realmente lo que se nos está diciendo.
• Dejar que la persona que esté hablando termine de plantear su idea.
• Responder: todos necesitamos saber que fuimos entendidos y explicativos en nuestras ideas.

La meta realmente no es sólo escuchar el mensaje sino entenderlo y lograr ponerse en el lugar de la otra persona para comprenderlo y de esta forma poder lograr una comunicación más efectiva, que en el caso de nosotros como agencia, es uno de los pilares fundamentales hacia cualquier dirección en la que nos comuniquemos.

Lorena Marchena