Call To Action. Llamada a la acción. Nada más parecido a la pasividad que accionar desde el sillón.

¿Qué pasa si no hay un CTA?
¿Se desmadran las redes?
¿Se jubila IG? ¿Se mutea? ¿Se cae la red?
¿Les da un acv a los followers?
¿Les da un pico de presión a los influencers?
¿La comunidad virtual desaparece?

Qué hermositud la no interacción, que divinura la ermita y ser un ermitaño de por vida.

Qué hermosura la implementar el lunfardo y el lenguaje barroco y el grotesco y el absurdo y las rimas arrabaleras en los en los copys instagrameros.

De pronto la vida está gobernada por un ¨Call to Action´ y por emojis. Emojis sonríen maquiavélicos en sueños.
Emojis para todas las emociones en la repartija del Señor.

Emojis para la neurosis, para la paranoia, para el acv, para la presión alta, para la depresión, para la fobia, para el panic attack, para la desidia, para la psicosis, para la felicidad, para la taquicardia, para la ansiedad, para la paz mental.

La vida se resume en un emoji tripolar.

Likeá, comentá, etiquetá, capturá, andá al link de la bio y fijate qué pasa en esa biografía mega autorizada ATP y se un instagramero fértil, súper activo y VIVO.

Si no corrés el riesgo de que te salpique la vida real y te escupa en la cara y te pase por encima.

Viví la vida en una imagen de banco constante. Conviertí tu vida en un eterno banco de imágenes de dientes sonrientes y fosforecentes y desayunos proteicos y nutrientes. Buscá la foto que más te represnete con un Golden Retriever o un Labrador extra feliz, un desayuno con todos las proteínas y calcio y hierro que tu cuerpo necesita, primos hermanos de la cocaína; anestesiá tu vida con farmacia y vitaminas.

Y no te olvides de registrarlo en un storie. No vaya a ser que que tu vida real quede en el olvido de la virtualidad.

Agustina Benedettelli