Reflexiones sobre el día de la madre desde una mamá trabajadora.

Uno de los pilares fundamentales de CHAN! tiene que ver con el SER INTEGRAL. Desde los inicios supimos que queríamos una empresa donde cada persona que tuviese contacto con ella se sintiera inspirada para crecer, motivada para ser mejor, desafiada para superar sus expectativas. Y entendimos que para lograrlo debíamos romper con un paradigma encarnado en la sociedad desde hace muchos años:

“El trabajo no se mezcla con lo personal.”

¿Porqué no se mezcla? y lo más importante… ¿Cómo hago para no mezclarlo? ¿Es que puedo ser una persona diferente en mi casa y otra dividida en mi trabajo? La realidad es que existen contextos y claramente nuestros comportamientos se adaptan a ellos, sin embargo es imposible separarse de tu identidad y ser dos, tres o miles de versiones de ti mismo sin que las otras versiones sigan allí presentes.
Partimos entonces aceptando la siguiente premisa:

Somos uno. Y debemos encontrar el equilibrio tanto en lo laboral como en lo personal que nos permita construir nuestro presente con fortaleza y felicidad.

Y con esta afirmación comienza el desarrollo de una cultura con cimientos en las personas. Donde respetamos al individuo y nos reconocemos como parte de un equipo, que junta fortalezas y debilidades para ser una empresa poderosa.

¿Porqué les cuento esto? Porque el próximo Domingo en Chile celebramos el día de la madre y buscando unas palabras para celebrar a los Chanes me di cuenta que el regalo más lindo que CHAN! entrega a las mamás que trabajan en CHAN! es justamente nuestra filosofía, (y papás también, pero hoy chicos las agasajadas somos nosotras)

Ser madre y trabajar puede ser difícil, hay decisiones que tomar cada día que pueden ponernos entre la espada y la pared. Un hijo/a con resfrío, una noche larga, una compra de útiles, estudiar para una prueba, ir a un acto en el colegio, y tantas otras acciones cotidianas donde debemos elegir….e incluso a veces no existe la posibilidad de poder elegir y terminamos aceptando que no podremos estar presentes, y que sí, son decisiones para mejor… lo que nos toca… aceptar nuestra realidad.
Todo cambia cuando tienes una empresa que pone en el centro de su identidad el equilibrio. En CHAN! entendemos que lo más lindo que te dio la vida es tu hijo o hija. Y disfrutar de esa tranquilidad nos hace felices.
Estoy orgullosa de ver a las madres que trabajan en CHAN! disfrutar de sus familias. Y además de romper con los mitos entorno a las madres trabajadoras. Puedo decirles que este tipo de cultura afecta profundamente la productividad, el desempeño y sobre todo el compromiso. Sí. Las madres CHAN! dan el 1.000% porque como madres saben que el mejor ejemplo que se puede dar es a través de ellas mismas. La responsabilidad, las ganas de hacer, la proactividad en el trabajo es también un legado para los más pequeños de la casa.
La conexión con la empresa y la gratitud es inagotable. ¡Gracias Madres CHAN!

¡Feliz día!

Caro De Ponti